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Agriculture and rural development

Luchar contra el cambio climático

La política agrícola común quiere aumentar la resiliencia de la agricultura y la silvicultura frente al cambio climático y apoyar acciones que contribuyan a los objetivos climáticos de la UE.

Cambio climático y agricultura en la UE

La agricultura desempeña un papel positivo e importante en la mitigación del cambio climático: los cultivos, los setos y los árboles de las tierras agrícolas capturan carbono de la atmósfera a través de la fotosíntesis, y los suelos gestionados adecuadamente permiten el almacenamiento de carbono.

Sin embargo, la agricultura es responsable también de alrededor del 10 % (438 994 MtCO2e, 2017) del total de emisiones de gases de efecto invernadero en la UE, detrás de los sectores de la energía, el transporte, la vivienda y el comercio. Dos tipos de gases de efecto invernadero, en particular, están asociados a las prácticas agrícolas:

  • el metano (CH4), procedente de los procesos de digestión del ganado, de la gestión del estiércol y del cultivo de arroz;
  • el óxido nitroso (N2O), procedente de suelos agrícolas con fertilización ecológica y mineral nitrogenada y de la gestión del estiércol.

El sector agrícola de la UE redujo sus emisiones de gases de efecto invernadero un 19 % entre 1990 y 2017. Las emisiones de metano debidas a la fermentación entérica del sistema digestivo de los bovinos disminuyeron un 21 % durante el mismo período.

A través de la política agrícola común (PAC), la Comisión Europea pretende garantizar que la agricultura contribuya ampliamente a las políticas climáticas de la UE.

En el ámbito del Pacto Verde Europeo, la estrategia «De la granja a la mesa» esboza el marco para una transición hacia un sistema alimentario sostenible, en el que los agricultores puedan seguir abasteciendo de alimentos a la sociedad y al mismo tiempo protegiendo el clima. La PAC es el instrumento clave para apoyar a los agricultores en esta transición.

Medidas actuales de la PAC

La PAC promueve sistemas agrícolas sostenibles en la UE que permiten a los agricultores:

  • suministrar a la sociedad alimentos seguros, sanos y producidos de manera sostenible;
  • obtener una renta estable y justa, teniendo en cuenta toda la gama de bienes públicos que proporcionan;
  • proteger los recursos naturales, mejorar la biodiversidad y contribuir a la lucha contra el cambio climático.

A través de una serie de normas y medidas, la PAC presta apoyo a la acción por el clima en la agricultura y la silvicultura.

Condicionalidad

De acuerdo con las normas de condicionalidad, todos los beneficiarios de la PAC reciben pagos vinculados a un conjunto de requisitos legales de gestión (RLG) y a buenas condiciones agrarias y medioambientales (BCAM). Las normas de condicionalidad protegen los recursos naturales sometidos a la creciente presión del cambio climático, mientras que las normas específicas para proteger el suelo —como el requisito de cobertura mínima del suelo en virtud de la BCAM 4— contribuyen al almacenamiento de carbono.

Pagos directos ecológicos

De acuerdo con las normas actuales de la PAC, los agricultores reciben pagos directos ecológicos cuando mantienen pastos permanentes, emprenden la diversificación de cultivos y dedican el 5 % de las tierras cultivables a superficies de interés ecológico (SIE).

El requisito de los pastos permanentes puede ayudar a conservar el carbono orgánico del suelo, mientras que algunas de las opciones para las SIE —como las lindes de campo, la agrosilvicultura y la cubierta vegetal— también pueden contribuir a la captura de carbono.

Desarrollo rural

Uno de los seis ámbitos prioritarios del ,desarrollo rural (el denominado «segundo pilar» de la PAC) es «promover la eficiencia de los recursos y apoyar la transición hacia una economía hipocarbónica y resistente al cambio climático en los sectores agrícola, alimentario y forestal». En sus programas de desarrollo rural, los países de la UE pueden contribuir a este ámbito prioritario mediante medidas encaminadas a:

  • facilitar el suministro y la utilización de fuentes de energía renovables;
  • reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y de amoníaco procedentes de la agricultura;
  • fomentar la conservación y la captura de carbono en los sectores agrícola y forestal.

Los países de la UE pueden orientar una serie de medidas hacia la acción por el clima y la adaptación:

  • medidas agroambientales y climáticas en virtud de las cuales los agricultores pueden comprometerse a favor de prácticas y sistemas de gestión respetuosos con el clima, como la agroecología o la agrosilvicultura;
  • las inversiones en activos físicos pueden destinarse a instalaciones de almacenamiento de estiércol que reduzcan las emisiones de amoníaco;
  • las medidas de apoyo al desarrollo y la gestión de la silvicultura refuerzan el importante papel de los bosques en la captura de carbono;
  • una medida de gestión de riesgos puede utilizarse para respaldar fondos mutuales en caso de fenómenos climáticos adversos;
  • las medidas para la cooperación, la transferencia de conocimientos y los servicios de asesoramiento fomentan el conocimiento y la innovación sobre prácticas agrícolas relacionadas con el clima.

La red europea de desarrollo rural facilita el intercambio de conocimientos y la cooperación en materia de bioeconomía y acción por el clima en las zonas rurales.

Nueva PAC: 2023-2027

La nueva PAC, que entrará en vigor en 2023, ajustará la agricultura a los objetivos climáticos del Pacto Verde Europeo.

Objetivos específicos de la PAC

Sobre la base de las propuestas de la Comisión, uno de los nueve objetivos específicos de la nueva PAC se centrará en la mitigación del cambio climático y la adaptación a este, así como en el desarrollo de la utilización y el suministro de energía sostenible por parte de la agricultura.

Planes estratégicos de la PAC

En sus planes estratégicos de la PAC, los países de la UE pueden alcanzar los objetivos climáticos de la Unión centrándose en el potencial y las necesidades nacionales. Los países dispondrán de mayor flexibilidad para proyectar intervenciones que se ajusten a los requisitos locales y regionales de adaptación al cambio climático y para aprovechar las posibilidades de reducir las emisiones en sus respectivos sectores agrícolas.

Una nueva arquitectura verde

La nueva PAC incluirá una nueva arquitectura verde, que aumentará las oportunidades de una agricultura respetuosa con el clima. Por ejemplo, una mayor condicionalidad incluirá requisitos existentes, como la protección de los pastos permanentes, pero de forma reforzada y racionalizada. También incluirá requisitos como la protección de turberas y humedales. Además, una parte significativa del presupuesto de la PAC se dedicará a regímenes ecológicos, que pueden apoyar las prácticas voluntarias de los agricultores que contribuyan a mitigar el cambio climático y a reducir las emisiones. En enero de 2021, la Comisión publicó una lista indicativa de regímenes ecológicos que incluía varias prácticas beneficiosas para el clima. Asimismo, el apoyo al desarrollo rural seguirá financiando los pagos para la gestión de tierras, las inversiones, la creación de conocimientos, la innovación y la cooperación en materia de mitigación del cambio climático y la adaptación a este.

Seguimiento de los avances

A través del marco común de seguimiento y evaluación, la Comisión recopila una serie de indicadores de datos relacionados con la agricultura y el cambio climático. El portal de datos agroalimentarios de la Comisión incluye cuadros de indicadores que muestran los indicadores más pertinentes para el medio ambiente y la acción por el clima, así como para el cambio climático y la calidad del aire.

El MCSE también facilita una serie de evaluaciones y estudios externos para medir el rendimiento de la PAC. En junio de 2021, la Comisión publicó una evaluación independiente sobre el impacto de la PAC en el cambio climático y en las emisiones de gases de efecto invernadero.

La nueva PAC incluirá un marco reforzado de seguimiento y evaluación del rendimiento, que facilitará una mayor rendición de cuentas y la transición a un modelo de aplicación basado en el rendimiento.

Conocimiento, investigación e innovación

Al financiar la investigación y la innovación, la Comisión apoya el desarrollo de sistemas modernos de agricultura y silvicultura que puedan contribuir a la acción por el clima sin por ello dejar de ser productivos y rentables. Por ejemplo, la misión de Horizonte Europa sobre la salud del suelo intentará aprovechar el potencial del suelo para mitigar los efectos del cambio climático.

El sistema de asesoramiento a las explotaciones comparte nuevos conocimientos y mejores prácticas, y presta ayuda a los agricultores para que apliquen las soluciones adecuadas a sus situaciones específicas.

La Asociación Europea para la Innovación Agrícola (AEI-AGRI) reúne grupos temáticos, grupos operativos, proyectos, publicaciones y actos para promover la innovación en la agricultura y en la lucha contra el cambio climático. Entre los ámbitos prioritarios figuran el almacenamiento de carbono en las tierras de cultivo, la agrosilvicultura, la reducción de las emisiones en la ganadería bovina y la utilización de energías renovables en la explotación.

Base jurídica

La condicionalidad se rige por las normas sobre la financiación, la gestión y el seguimiento de la política agrícola común: Reglamento (UE) n.º 1306/2013, Reglamento de Ejecución (UE) n.º 809/2014 y Reglamento Delegado (UE) n.º 640/2014.

Las normas relativas a los pagos directos ecológicos se establecen en el Reglamento (UE) n.º 1307/2013, el Reglamento Delegado (UE) n.º 639/2014 y el Reglamento de Ejecución (UE) n.º 641/2014.

La ayuda de la UE al desarrollo rural procede del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader): Reglamento (UE) n.º 1305/2013

Documents

What the CAP does for climate change
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